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FELIZ 2018 diciembre 19, 2017

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TRAS

 

365 días empeñados en aquello que queremos hacer, que son 365 de satisfacción por hacerlo

 

NITTÚA quiere compartir contigo un particular viaje 

 

 

 

UNA HISTORIA DEL TIEMPO abril 26, 2012

Posted by NITTÚA in : cambio social, para pensar , 2comments

Querido lector que has decidido coger esto y leerlo, tómate tu tiempo.

Una historia del Tiempo

Érase una vez, no hace mucho, pues podría estar ocurriendo hoy mismo, en un lugar no muy lejano, pues podría ser aquí mismo, un personaje desconocido, o no tanto, pues podrías ser tú mismo, escribía tranquilamente una historia que decía lo siguiente:

El pobre Tiempo se sentía solo, nadie sabía decirle por qué se estaba tan triste, pero él no lo podía evitar. Sentía como si la gente hubiese dejado de quererle, como si le hubiesen abandonado, ¡como si le odiasen, incluso!

A veces le parecía oír murmullos de voces que le echaban las culpas de cosas que él no conocía, cosas de las que él no tenía la culpa. Unas veces oía decir “Yo lo haría si tuviera más tiempo…” otras escuchaba “No tengo tiempo, que sino te ayudaría…”.

Esas voces sonaban angustiadas, tristes. Estresadas. Y le echaban a él las culpas, pero ¿cómo iba a ser él el responsable de la falta de tiempo de cada uno? Él daba la misma cantidad a todos, así que ¿cómo unos son felices y otros se sienten angustiados teniendo todos lo mismo?. Estas y muchas otras preguntas pasaban por la cabeza del pobre señor Tiempo que cada día estaba más desconsolado.

Hasta que un día, decidió que ya estaba bien, averiguaría qué es lo que parece faltarles a todos, qué es eso que tanto ansían… y para ello, decidió que preguntaría, y a ello que fue.

Bajó al mundo y en su bajada encontró una bonita golondrina que al verlo, fue ágil y rápida a saludarlo. Él, que conocía a cada una de las criaturas a las que daba tiempo, la reconoció y le dijo así:

Y tras explicarle su problema, la esbelta golondrina respondió:

Y el Tiempo, satisfecho con la respuesta, se despidió y se alejó paseando. Más allá, en un camino pedregoso pudo ver una vieja tortuga caminando despacito y pensó que a ella le podría preguntar:

Y la sabia tortuga, después de escuchar su planteamiento y de una larga reflexión, contestó tranquilamente:

Y el Tiempo, satisfecho con la respuesta, se despidió y continuó su viaje.

Mientras seguía caminado observó dentro del mar un grupo de delfines jugando y riendo juntos y decidió preguntarles también a ellos.

Y estos, tras oír su pregunta, respondieron alegres y risueños:

Y el Tiempo, satisfecho con la respuesta y con un coro de risas alegres de fondo, se alejó y volvió a su hogar.

Mientras volvía, pensaba en sus amigos y en sus respuestas, y nada le cuadraba, pues si ninguno estaba descontento con el tiempo que tenía, ¿por qué él seguía sintiéndose tan mal, tan triste y solo?

Entonces se hizo la luz en su cabeza: No había preguntado a las personas. Decidió que tendría que poner remedio a eso y, rápidamente, sin perder tiempo, bajó al mundo cayendo, casualmente, en medio de una calle en la que todos llevaban traje, maletín y el móvil pegado a la oreja, todos parecían estresados, todos iban corriendo.

Sin saber muy bien a quién preguntar, se acercó a una mujer como cualquier otra, tan agobiada como todos los demás y antes de que pudiera decirle nada, ella le miró y le dijo con voz cortada:

Y rápidamente entró en un taxi que salió disparado hacia el centro de la cuidad.

El Tiempo estaba anonadado, ni siquiera había podido saludarla, preguntarle cómo van las cosas y dónde ha dejado todo ese tiempo que le falta; simplemente ¡No había tenido tiempo!

Paseando por la ciudad, iba mirando a la gente, gente que corría de un lado para otro, gente que llegaba tarde, gente cansada de pasar todo su tiempo de un lado para otro, gente que, si les hubiera preguntado, habría dicho sin asomo de duda que no eran felices porque su tiempo era poco, porque necesitaban más.

Pensó entonces en la tortuga, en la golondrina y en los alegres delfines, ellos no habían dudado ni un momento a decir que estaban satisfechos con su tiempo. ¿Por qué entonces el ser humano vivía tan estresado?

Y en ese momento su cabeza de iluminó con la respuesta: los hombres y mujeres del mundo tendrían que aprender. Aprender a volar como la ágil golondrina, a ver las cosas con otra perspectiva. Aprender de la sabia tortuga el arte de darle la importancia que se merecen a las cosas pequeñas, a los detalles. Aprender a disfrutar el tiempo con los demás, a reír y a compartir como hacen los delfines.

Solamente así tendrían suficiente tiempo para todo. Solamente así llegarían a ser felices.

Fdo: Un Personaje Cualquiera.

Y así termina la historia que un personaje desconocido escribe, tal vez, ahora mismo en, tal vez, un lugar cercano.

Cuando alguien encuentre esta historia el hombre estará muerto, pues al darse cuenta tarde del problema, irónicamente, se le acabó el tiempo.

 

Paula Contreras Gil

Premiado con el Accesit en categoria de narración 16 a 18  años

Premios literarios Ayuntamiento de Aldaia

¿TODOS CONSTRUIMOS UN MUNDO PARA TODOS? abril 9, 2012

Posted by NITTÚA in : economía solidaria, exclusión social, justicia social, para pensar, Trabajador Acompañante , 4comments

Nos llenamos la boca a la hora de hablar de lo que trabajamos para otros, de lo que trabajamos para hacer de este mundo un mundo más justo y que se acaben por fin las injusticias que caen sobre muchos. Seguimos llenándonos la boca al hablar de lo difícil que es encontrar un empleo digno en estos momentos de crisis mundial. Nos ahogamos al decir que todas las personas se merecen un respeto y llenamos y rellenamos páginas y más páginas hablando de responsabilidad social, de ética, de solidaridad, de corresponsabilidad, de emprendimiento, etc.

Pero… ¿es esta una realidad realmente compartida por todos? ¿estamos verdaderamente trabajando en red por un objetivo común? Es más… ¿es cierto que compartimos un objetivo común?, porque si la respuesta a estas preguntas es afirmativa no alcanzo a comprender a la especie humana.

 

foto Jessica Zannori

 

Sí, no alcanzo a comprender ni entender a quiénes ensucian, a quiénes levantan falsos testimonios, a quiénes predican en un sentido y actúan en otro. Es conocido por todos, o por lo menos así lo gritamos a los cuatro vientos, que la unión de sinergias, los apoyos entre las personas es lo que verdaderamente posibilita la construcción de espacios más enriquecedores y por ende, espacios de mayor efectividad pero me duele ver y comprobar cómo no siempre es así y cómo hay personas que buscan una y otra vez hacer daño de forma gratuita.

Y, aunque pueda parecer demagógico, menos entiendo este comportamiento en ciertos ámbitos. Es igualmente deleznable en cualquier espacio, en cualquier terreno, ahí estamos todos de acuerdo pero ¿entre aquellos que se nos presupone cierta sensibilidad, solidaridad? ¿entre aquellos que una y otra vez hacemos gala de trabajar en red?

 ¿Dónde ha quedado la palabra RESPETO? Sí, respeto por las decisiones de cada uno, por las decisiones que uno toma de forma libre y que, por muy raro que les pueda parecer a algunos, no son constitutivos de pecado alguno. ¿O no es lícito que cada persona elija en cada momento aquel camino que desee recorrer?

 Sé que podré escuchar voces que me digan que tan lícito y libre es tomar decisiones como lo es ejercer el derecho a la libre expresión y opinar. No seré yo quién reniegue de un derecho fundamental ni quién intente convencer a nadie de lo contrario, pero jamás nadie podrá convencerme, ni lo más mínimo, que la expresión libre deba estar basada y argumentada en la mentira, el desprestigio y en definitiva, en la espalda de terceros.

Igualmente y al mismo tiempo me duele comprobar que hay espacios donde esas opiniones, sin fundamento y que sólo buscan hacer daño, tienen eco. Como suele decirse de manera coloquial, ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos.

 Este dolor, y reconozco que en muchos casos rabia, se intenta sobrellevar con templanza, como bien me enseñaron aquellos maestros que repetían una y otra vez que la abnegación debía ser uno de los pilares de una buena y respetada señorita. Luego también pude comprobar en distintos momentos de mi vida cuando me llegaban mensajes de cómo debía ser ante todo y sobre todo “señora hasta el final”.

Pues no, se acabó. Me rebelo y me resisto. Me rebelo ante la falsedad, me resisto a la mentira pero que una cosa quede clara, con el desgaste justo, sin otorgar más espacios que los necesarios. Y también afirmo, sin tapujo alguno, que aunque no he sido persona de arrepentirme de mis acciones, de mis decisiones, de mi pasado, ha llegado el momento en el que sí… me arrepiento de haber perdido el tiempo con las personas equivocadas.

 Creo, desde mi humilde opinión, que todos deberíamos aprender a digerir las decisiones que otros adopten, que todos deberíamos aprender a respetar desde el verdadero significado de la palabra sin menoscabar y desprestigiar el trabajo de otros. Pero más aún, creo que todos deberíamos partir de la verdad como fundamento de nuestros actos y de nuestras palabras y no partir de verdades a medias ni de verdades construidas en base a intereses y errores propios.

Porque también me pregunto…¿hasta cuándo? ¿cuánto tiempo tiene que pasar? Y aunque pueda sonar triste, anhelo y espero el día en el que el olvido llegue a la vida de muchos y por fin podamos trabajar sin que nos tengan que llegar ecos de mensajes parciales, de historias a medias. Porque todos tenemos versiones de historias compartidas, todos tenemos impresiones y opiniones desde cada vivencia.

¿Cuál es la diferencia? Seguramente muchos la conocéis e incluso hacéis uso de ella, la indiferencia sumada al trabajo continuo. Una postura que no nos engañemos, algunas veces pesa, cansa y agota pero que es la forma en la que hemos decidido vivir aquellos que vivimos como pensamos y trabajamos sin querer crecer a costa de la espalda de otros.

 Seguiremos trabajando, seguiremos intentado trabajar por el objetivo común, que se presupone nos une a todos pero que el tiempo y la realidad me ha demostrado que no es así (para algunos). Seguiremos creyendo en la gente, en los que nos conocen y en los que no nos conocen tanto. Seguiremos construyendo al igual que nos alegra y nos gusta ver como otros también construyen porque sí, queremos seguir pensando que las personas trabajamos por un objetivo común, que en ningún caso versa sobre nosotros sino por hacer de este mundo un mundo más inclusivo, más justo y donde las personas puedan SER.

 Respetemos y construyamos desde la verdad. Sólo de esta forma se digieren mejor las decisiones libres de las personas.

 NITTÚA

Núria González

Raúl Contreras

 

UN ESPEJO octubre 31, 2010

Posted by NITTÚA in : justicia social, para pensar , 69comments

Con mis cortos catorce años no puedo decir que sé cómo es la sociedad, sin embargo, creo que tengo un buen ejemplo muy cerca: MI CLASE


Creo que los niños, desde pequeños, son un reflejo de sus padres, de los adultos que influyen en su vida y en su educación, por lo tanto, creo que el funcionamiento de una clase de 29 adolescentes es un ejemplo del funcionamiento del mundo en general.

Si tenemos en cuenta eso, puedo asegurar que la sociedad está basada en la apariencias, lo que te ven, lo que piensan de ti; por la cual cosa, si la mayoría va a hacer algo, nadie quiere quedarse atrás, nadie quiere estar fuera del grupo, así que lo hacen todos.

Por suerte, no todo el mundo es así, hay gente tranquila, amable. Gente que se preocupa por los demás. Pero la única pega es que son poca gente. Existente, sí, pero poca.

Cuando el “grupo” se da cuenta de que alguien esta fuera porque quiere, que no quiere estar con la mayoría, tratan de entorpecer su camino, ya bien porque es diferente, o porque no acata sus “normas”. Esas personas que van por donde quieren, esas personas tienen personalidad, esas valen la pena. Son los que ahora luchan por tener un buen futuro, y en el futuro, tal vez, lucharán porque otros también lo puedan tener.

Cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que los niños son un espejo de los adultos; las prioridades que tienen las llevan marcadas por sus familias. Aunque eso no les quita toda la culpa, porque podrían pensar y cambiar, dejar atrás el egoísmo y la falsedad, y trabajar (no necesariamente en el sentido estricto de la palabra) para y por los demás. Pero hasta los mejores planes tienen un fallo, y aquí no iba a ser menos. La pena es que, a las personas que viven bajo esa filosofía les cuesta llevarla a cabo, a veces por falta de iniciativa, pero, cuando si lo hay, es asombroso la cantidad de trabas que el mundo es capaz de poner a aquellas personas que quieren dedicar su vida a erradicar algunas injusticias.

Pero volviendo a mi clase, creo que hay tres tipos de personas: los que su mayor preocupación es “qué pensarán de mi”, las que se ocultan en su burbuja y viven en su mundo, y las que tratan de mejorar la clase o el grupo en general. Estas últimas no lo tienen fácil, ya que hay demasiada gente en el primer grupo.

Después de todo esto, puedo asegurar que mi clase es el mundo a escala reducida. Y si en verdad es así, hay que cambiarlo y para cambiarlo tenemos que cambiar nosotros, para que así las futuras generaciones de adultos que llevaremos el mundo (los actuales niños y adolescentes) hayamos sido enseñados en valores como la amistad, la verdad y la honestidad.

Paula Contreras

SÓLO LA RAZÓN ÚLTIMA octubre 12, 2010

Posted by NITTÚA in : cambio social, economía solidaria, exclusión social, justicia social, para pensar , 124comments

LOS NADIE, les dice Eduardo Galeano.

Sí, ellos son la razón del trabajo y del empeño de unos cuantos, seguramente no todos los que quisiéramos. Todos somos conscientes de la tremenda injusticia que se comete con tantas y tantas personas en este nuestro mundo pero a veces, parece que la forma de hacer frente al problema se nos dibuja un problema en sí mismo.

La sociedad reacciona ante la injusticia y lo hace a través de las actuaciones de unas personas que deciden, en un momento dado, luchar por justicia. Esta situación, que es tan potente, introducida en el sistema del primer mundo, encuentra serías dificultades de ejecución que ponen a prueba la coherencia de la acción y de las personas que la dirigen. Son tantas las trabas y problemas que hay que salvar, a la vez que se trabaja por el objetivo, que es sencillo y bastante fácil poder desorientarse. En algún momento todos nos desorientamos y podemos llegar a trabajar en un sentido sin sentido. El verdadero problema surge, cuando no se sabe o no se quiere saber cuál es la verdadera situación y el problema, cuando se llega a anteponer para justificar, argumentos que crean mayor confusión. En esos momentos, sólo la claridad del fin, de la razón última, nos puede ayudar a reorientarnos.

Nuestro complejo primer mundo consigue desorientarnos y es entonces cuando la honestidad y la generosidad son las guías que nos permiten regresar a la coherencia y la lucha por el fin último. En el tránsito, que a cada uno nos cuesta un tiempo atravesar, es cuando uno se reconoce como una parte de un todo claramente imperfecto. Realmente nunca fuimos ni indios ni vaqueros y nunca lo seremos.

Cuando las personas y las entidades se empeñan, excesivamente, en evidenciar y mantener vivas unas diferencias con otros actores sociales, por encima de cualquier cosa, sólo podemos leer en ello una forma de perpetuarse en un espacio donde se encuentran cómodos y son reconocidos. No quieren ser excluidos.

Si veo a alguien levantar una bandera desde la intolerancia, la carencia de voluntad para comprender, la autosatisfacción egocéntrica no veo sino, la agonía de quién no sabría cómo contrastar su verdad en un espacio diferente donde su posición dominante no existiera y no se pudiera permitir esas libertades prepotentes. Seguro que reconocemos situaciones así. Realmente el miedo a otra realidad es tan grande que abandonan el fin para defender su cómoda realidad.

Trabajamos tantas veces de espaldas a otros mundos, sólo por no conocerlos y no saber movernos entre y con ellos que es fácil, aún sin querer, construir enfrentamiento y oposición visceral. Indios y vaqueros.

Sin embargo, “a los nadie” no les interesan nuestras disputas sobre las que construir mundos antagónicos que nos permitan sobrevivir en espacios reconocidos. A ellos no les interesa nuestra egoísta subsistencia. Ellos necesitan, como ninguno, que esto cambie de verdad. Seamos sinceros con nosotros mismos. Jamás cambiará desde los pequeños castillos que vamos construyendo al principio, casi sin darnos cuenta, desde nuestras creencias y desde nuestras realidades, ya conscientes, en adelante.

La sociedad necesita que la CORRESPONSABILIDAD SOCIAL sea una realidad. Que nadie se otorgue la exclusividad de generar valor social porque esta acción nos corresponde a todos y cada uno de los actores sociales que compartimos el hoy y compartiremos, o dejaremos en herencia, el mañana.

COHERENCIA Y CORRESPONSABILIDAD POR JUSTICIA CON LOS NADIE

Y CON NOSOTROS MISMOS

NITTÚA
Núria González
Raúl Contreras

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=pEkyblfn6oo]

Eduardo Galeano

LA CRISIS PROVOCADA POR LOS BANCOS agosto 2, 2010

Posted by NITTÚA in : Artículos y documentos, justicia social, para pensar , 506comments

UNA EXPLICACIÓN SENCILLA Y CONTUNDENTE


Heidi es la propietaria de un bar en Berlín, que ha comprado con un préstamo bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.

Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico.

Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes.

Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta vertiginosamente.

Nota: Pero en realidad, es un margen de beneficios virtual, ficticio; la caja sigue estando vacía de ingresos contantes.

Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.

Nota: ¿Vais pillando la dimensión del castillo de naipes?

En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en “bebida-bonos”, “alco-bonos” y “vomita-bonos” bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.

Nota: El castillo de naipes crece y crece y no para de crecer, pero todo es camelancia; no hay detrás solidez monetaria que lo sustente. Todo son “bonos”, es decir, papelitos que “representan” tener valor siempre y cuando el castillo de naipes se sostenga.

Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que, por cierto, despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar a Heidi el pago de su préstamo bancario; y Heidi, a su vez, exige a sus clientes el pago de las deudas contraídas con el bar.

Pero, claro está, los clientes no pueden pagar las deudas.

Nota: ¡¡¡Porque siguen sin tener ni un céntimo!!! Han podido beber cada día en el bar porque “se comprometían” a pagar sus deudas, pero el dinero físico no existe.

Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.

Nota: Y Heidi pierde el bar.

Los “bebida-bonos” y los “alco-bonos” sufren una caída de un 95% de su valor. Los “vomito-bonos” van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.

Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.

Nota: Porque los proveedores de vinos y cervezas también le fiaban a Heidi, creyendo que estaban seguros de que cobrarían con creces al cabo del tiempo. Como no han podido cobrar dado que el dinero no existe, la deuda de Heidi se los ha comido a ellos.

El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.

Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán los abstemios.

Nota: Que es lo que de verdad ha pasado. Con los impuestos de los ciudadanos inocentes, los gobiernos han tapado el agujero financiero creado por la estupidez de los bancos.


julio 16, 2010

Posted by NITTÚA in : cambio social, para pensar , 174comments

SÓLO HAY QUE TENER GANAS  DE HACER

Luis nos enseña con su día a día la esencia de una voluntad y de una convicción.

El emprendimiento social no tiene como requisitos títulos y masters. No se barema, ni se estandariza. Esta al alcance de quien así lo quiere y lucha por ello.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=tsHyN9zj8_o]

UTE. OTRA PRISIÓN junio 14, 2010

Posted by NITTÚA in : Artículos y documentos, cambio social, justicia social, para pensar , 97comments

Fuimos a compartir un día con Faustino y la gente de la UTE. Ya hace algún año de esto y aun hoy lo recuerdo como si estuviera allí mismo.

La puerta se cierra a tus espaldas con un golpe seco que te absorbe hasta el último pensamiento. Entras en otro mundo, vives una experiencia difícil de contar. Este vídeo nos traslada a la UTE y cuenta, en la medida que se pueda contar, que es vivir en la ella.

La valentía y la fuerza de las personas que conviven en la UTE son las impresiones que al salir les devolví porque me impactaron, porque no son comunes en la calle y nadie espera encontrarlas en un sitio como una cárcel. Impresionante el trabajo de todos: de Faustino y Begoña, de los otros funcionarios que voluntariamente apoyan la UTE y de los presos que al final son los verdaderos protagonistas de su historia.











Nuestra admiración y más profundo respeto.

http://www.tv3.cat/videos/1227129/UTE-laltra-preso

ESTO ES LO QUE SOMOS. ESTO ES NITTÚA mayo 15, 2010

Posted by NITTÚA in : cambio social, economía solidaria, exclusión social, para pensar , 42comments

Vivir como uno piensa y como uno siente es vivir Nittúa. Un espacio en el que se recogen éxitos, fracasos, alegrías, tristezas, encuentros, desengaños, sueños, y desilusiones que rodean a dos personas que se encontraron, seguramente no por casualidad, hace ya 6 años y que desde entonces han sabido, desde la transparencia, reconocimiento y respeto, construir posibilidades que poner en manos de quiénes, como ellos, tienen la certeza que otros mundos son posibles y que otras formas de entender y hacer economía son factibles en este mundo cada vez más consumista donde impera la cantidad por encima de la calidad, el individualismo frente a la cooperación, la satisfacción personal frente al bienestar común y el yo frente a la satisfacción de ser en el otro.

Cuando decides, no sabes muy bien cuándo, ni dónde, ni cómo, ni por qué, recorrer ese camino lo haces a sabiendas que en muchas ocasiones has de sentir el verdadero significado de la soledad, de la incomprensión y de la sinrazón. Eso es lo que te construye como persona y te hace ser aquello que te permite conciliar el sueño por las noches, caminar del lado del sol o de la luna con una gran sonrisa en tu cara.


Los sentimientos y las sensaciones se agolpan cada vez que cruzas esa puerta por las mañanas y te dejas envolver por todas y cada una de ellas. Desde ahí, desde todo esto, nace Nittúa. Una plataforma que contribuye al diseño, ejecución y fortalecimiento de mecanismos y herramientas que posibiliten constituirse como verdaderas palancas de cambio social.

Convencidos que las personas podemos, e incluso debemos, promocionarnos como ejes activos y participativos de nuestros propios procesos Núria González  y  Raúl Contreras desarrollan desde Nittúa herramientas que fortalezcan las redes sociales, promoviendo a su vez el análisis e innovación dentro del sistema donde confluyen entidades públicas y/o privadas y empresarios corresponsabilizados en y con su territorio. Desde esa convicción, es desde la cual hay que otorgar el carácter transformador de todas y cada una de sus acciones. Acciones que deben sumarse unas a otras puesto que la individualización no posibilita en ningún caso la réplica y por lo tanto la sostenibilidad o el sentido de sus acciones.

Pero esto no será posible si no se dinamizan e intercambian conocimientos, experiencias, saberes, si no se genera valor social y se establecen puentes y redes entre el mundo económico/empresarial y el mundo social. Para ello, y por ello, Nittúa trabaja en coordinación con diversas redes como Ashoka Emprendedores Sociales, REAS (Red de la Economía Alternativa y Solidaria), Fiare y otras entidades del territorio que tienen como fin la búsqueda e implantación de alternativas económicas en el ámbito social.

Nittúa nace desde la coherencia, responsabilidad y compromiso como ejes desde los cuales fomentar nuevas formas de ejercicio y participación activa de la ciudadanía, impulsando como no, la capacidad emprendedora de cada una de ellas y generando nuevas estrategias y dinámicas que atiendan a las desigualdades y diversidades que constituyen las diferentes identidades sociales en áreas como el empleo, la economía y la formación.

Una plataforma que surge tras 11 años de formación y experiencia práctica durante los cuales se han impulsado, promovido y desarrollado proyectos vinculados al ámbito social como por ejemplo finanzas alternativas, útiles financieros éticos y solidarios, cláusulas sociales, formación de emprendedores, mercado social, empresas de inserción, centros especiales de empleo, diseño e implantación de nuevos perfiles profesionales, … con el fin de posibilitar, desde lo económico, la generación de cambio social y con el empoderamiento de la gente como eje fundamental del mismo.

En definitiva Nittúa es un espacio de generación y libertad de conocimiento donde éste no encuentra límites y donde la gente, las personas, hacen uso del mismo. Un banco de conocimiento real, de posibilidades infinitas al alcance de aquellos que así lo deseen y crean firmemente que otros modos de entender y de hacer las cosas puede emprenderse.

Raúl y Núria

NITTÚA

CAMINAMOS A TU LADO mayo 9, 2010

Posted by NITTÚA in : economía solidaria, exclusión social, justicia social, para pensar , 475comments

A CECILIA CON NUESTRO RECONOCIMIENTO Y APRECIO

Cecilia Herraiz

Corazón y cabeza de PORT-MAIL, una empresa de inserción

Hace ya unos cuantos años vi como alguien que ostentaba un cargo relevante en una embajada escribía de su puño y letra una carta a dos electricistas de una feria de muestras para darles las gracias por su buen hacer. El hombre, que podría haber pedido a más de veinte empleados que tuviesen ese detalle con los profesionales, estaba agradecido y no dejó pasar la oportunidad de decírselo. Lo observé agradablemente sorprendido. Nunca lo he olvidado, entre otras cosas porque me está costando volver a encontrarme con alguna persona como esta (ser agradecido es de ser bien nacido, decía mi abuela).

Cecilia, se agolpan en mi cabeza las caras de tantos por los que has luchado, por los que hemos luchado juntos. Aquellos por los que decidimos construir a pesar de la incomprensión, el desconocimiento y la incapacidad de algunos para entender lo que hacíamos. Aquellos por los que fuiste saben quien eres, ellos sí te conocen, te valoran y te seguirán acompañando a donde vayas, nosotros también.

Eduardo que jugaba al escondite por la ciudad para beberse la cerveza que no debía, cuando no cruzaba otras líneas. Ximo montado en la primera bicicleta con el uniforme de ciclista para la foto o Miguel que pasó de donde nadie quiere estar a donde uno se quiere. Somos muchos, sí. Juanjo que siempre encontró un espacio para ser, aún sin saberlo, Lucas, Pascual, Dani, Jorge, Roberto, Paco,…. somos más de cien. A todos nos has enseñado a trabajar, a esforzarnos por hacer y por hacer bien. Con todos nosotros has estado cuando te hemos necesitado y hemos contado contigo para construirnos, para crecer, y eso es lo que hoy te queremos devolver.

Queremos que estés bien. Queremos que sigas luchando desde donde no haya yugo sobre tu espalda. Queremos que sigas luchando por otros como nosotros. Queremos disfrutar viendo como sigues andando por encima de lo que sea, porque tú sabes, porque tú sí eres de verdad.

Los que hemos estado, de estar que es hacer, a tu lado sabemos que no dejaremos de estarlo y que te acompañaremos en nuevas etapas que en ti siempre tienen a otro como primero. Por eso no te han entendido, por eso no comprenden, por eso no saben, por eso no son.

Sabemos muy bien por lo que estas pasando, las noches que has pasado y las que te quedan por pasar. Sabemos lo que es verte obligada a dejar todo lo construido durante tantos años y con tantos sacrificios, imaginamos lo que debe haber ocurrido para que tomes esa decisión. Sabemos como la mentira corre y como habrá quien no te devuelva ya la palabra que nunca fue suya. La gente de verdad, por la que fuiste, ahora han de seguir su camino como tu el tuyo. Que decisión más difícil y que poco comprendida ha de ser. Cuantas horas de pensamiento y dudas por tu gente. Eres certera al recuperar el objetivo. Tu tiempo y tus fuerzas deben dirigirse a quienes lo necesitan y se lo merecen.

Aplaudo la decisión. Me levanto y aplaudo la valentía y el arrojo de quien nunca ha desfallecido, de quien ha volcado todo lo que es para obsequiarlo a los demás. Aplaudo la entereza, la coherencia y el respeto a los principios. Reconozco la fuerza y el valor en este paso y me sumo al duelo por la despedida. Pero debería ser más, todos se deberían levantar y actuar, dejar de mirar al vacío, de permitir con el silencio, abandonar la distancia y elevar el grito que clama justicia, si es que aun nos acordamos de como se escribe con esta falta de costumbre que nos muestra la vida. Después de más de 10 años de tu vida dedicada a la gente de Port-mail construyendo oportunidades que han servido a tantas personas hay que ser muy valiente y muy generosa para dejarlo todo y seguir sirviendo a los que más lo necesitan en donde sea posible y tenga sentido.

No habría aprendido nada de aquella persona con la que he empezado esta carta si no acabara diciéndote GRACIAS CECILIA. Seguro que él también estará de acuerdo conmigo que hoy es mejor

CECILIA, GRACIAS Y ADELANTE.

Núria, Raúl, Mila, Jorge, Olga, Paco, Juanjo, David, Roberto, Miguel, Dani, Pascual, Adolfo, Lucas, Antonia, Juanito, Ximo, Javi, Cesar, Vicente, Toni, David, Miguel Ángel, Andrés, Agustín, Felipe, Cecilio, Santiago, Faustino, Fernando, Ernesto, Elías, José Julio, Ricardo, Eduardo, Francisco, Aurelio, Miguel Salvador, Ramón, Enrique, Natalia, Mª Jose, Gustavo, Carlos, Bruno, José Vicente, Francisco Javier, Ángel, Caridad, José, y muchos más que alargarían en exceso esta carta.


Son muchas las palabras que me vienen a la cabeza que la describen, son muchos los recuerdos compartidos, son muchas las sensaciones que me embargan cuando retomo espacios, encuentros y hasta desencuentros con ella pero sin duda alguna la profesionalidad, la claridad, el respeto y la dedicación la definen.

Y eso mismo, a su forma, supo compartir con quienes sentíamos y queríamos sentir nuestro trabajo como algo desde lo que construir espacios para otros. Su generosidad no es común, sólo quienes son capaces de ver más allá han sabido identificarla, vivirla junto a ella y extenderla hacia aquellos que de verdad son la base de todo nuestro trabajo.

Me pongo en tu piel, me acerco a ti, vuelo a tu lado para poder abrazarte y hacerte llegar ese calor que no hace falta explicar, que por sí solo dice tanto, que por sí solo se define. Ese abrazo que nos ha de permitir decirnos tanto y con el que querría darte las gracias por todo lo que nos has enseñado.

Y pena, tristeza inmensa siente mi corazón al saber por lo que has tenido que pasar este tiempo, las noches en las que no habrás podido conciliar el sueño, las dudas que seguro han rondado por tu cabeza, las personas que habrá recorrido tu mente para agarrarte a esa decisión o no. Y no siendo fácil quiero que sepas que esa pena es compartida, que esa carga no la has de llevar sola y que esa tristeza que nos oprime el corazón y nos dificulta la respiración debe ser a su vez alegría por todo lo conseguido, por ese trabajo bien hecho, por esas personas con las que has reído, llorado, luchado.

Nadie como tú ha sabido entender lo que otros jamás han de saber hacer; nadie como tú ha sabido sacar lo mejor de cada uno de ellos; nadie como tú ha vivido lo difícil de cada historia y lo precioso de reconocer el camino recorrido y los obstáculos superados; nadie como tú ha sabido sacar lo mejor de cada uno sin caer en el asistencialismo ni en la pena; nadie como tú ha sabido compartir sabiendo que éramos nosotros mismos quienes debíamos vivir nuestras propias experiencias;

Supiste transmitirme algo que a día de hoy sigo sin poder ponerle nombre y engancharme a un mundo especial, un mundo lleno de personas a las que me uní desde lo más profundo, desde la transparencia, lealtad, sencillez y normalidad. A partir de ese momento todo fue diferente para todos. Y lo hiciste a tu forma, dejando que viviera aquello al máximo, sin dar lecciones de sabiduría, sin prepotencia, abriéndome las puertas a lo bueno y a lo malo, a lo bonito y a lo cruel que puede llegar a ser ese mundo pero desde el respeto al tiempo y espacio que necesita cada uno y sintiéndote siempre cerca.

Las cosas no siempre son como una espera, las personas no son como una piensa que son o quiere que sean, las decisiones muchas veces vienen obligadas por terceros, las decepciones nunca vienen solas sino cargadas de mucho pero desde el respeto y cariño que te tengo he de decirte que me enorgullece poder decir que he tenido la gran suerte de conocerte y de poder construir contigo, junto a ti. No sólo puedo decirlo alto y claro sino con la certeza que ese camino que compartimos durante años será un camino que volveremos a recorrer y en el cual volveremos a reír y sufrir.

Esa generosidad que me habla de ti es la misma que ofreciste y compartiste con otros muchos que estoy segura que a su forma te reconocen. Devolviste confianza a personas que la habían perdido o que ni tan si quiera la habían experimentado, apostaste por quienes ni ellos mismos hubieran apostado, luchaste por sacar a muchos de ellos de historias de sin sabores, fracasos y traiciones y lloraste y reíste porque así quisiste y así lo sentiste.

Tú también eres todo esto Cecilia.

ESTAMOS CONTIGO CECILIA