UN HOSPITAL PARA PALABRAS QUE NUNCA DEBIMOS OLVIDAR

Hay palabras que fueron más que palabras. Fueron, y deberían seguir siendo, banderas, causas, faros que guiaban la acción. Nombres que muchas y muchos hemos defendido, vivido y amado, como si fueran parte inseparable de nuestro proyecto vital. Emprendimiento social. Cambio sistémico. Impacto. Banca ética. Sostenibilidad.

Puedo llenar páginas enteras solo con los nombres de personas que se han dejado la piel por mantener esas palabras vivas. Sin embargo, al mirarlas hoy, es doloroso verlas desdibujadas. Como si alguien se las hubiera apropiado sin memoria ni gratitud por el esfuerzo que costó que fueran algo real. Como si, por el simple paso del tiempo, su historia común y el trabajo que las llenó de significado estuviera condenado a desvanecerse.

Tal vez sea eso lo que más duele: el olvido. Mi memoria es clara. Recuerdo a quienes estuvieron ahí cuando todo estaba por hacer, cuando el concepto era solo un sueño entre pocos. ¿En qué momento pasó a ser un eslogan vacío? ¿En qué momento la palabra “ética” se usó sin que nadie sintiera el vértigo que implica comprometerse con ella? ¿Desde cuándo la “sostenibilidad” se volvió un mero adorno en presentaciones que nadie entiende?

Algunas palabras, como “banca ética”, nacieron entre nuestras manos, y es terrible pensar que puedan terminar enfermándose por falta de coherencia. Sin embargo, este diagnóstico es solo el principio. La situación es mucho más grave que un simple lapsus de memoria: hablamos de palabras que costaron vidas, que sostuvieron luchas, que se consagraron a pulso por generaciones enteras y que ahora languidecen en el abandono.

Es por eso que en algún momento creamos un hospital para ellas. Un Hospital de Palabras que podéis visitar y recorrer. Un espacio que nació para que todas y todos podamos acercarnos a su UCI, donde yacen en estado crítico, esperando una mirada atenta, un compromiso renovado.

En este hospital encontraréis palabras como alternativa,impacto, democracia, empresa, política, ética o sostenible. Auténticos “zombis” que sobreviven como ecos del pasado, esperando que alguien vuelva a comprender su potencial y las saque del coma.

Son auténticos muertos vivientes, palabras que fueron útiles y tuvieron vitalidad en el pasado, pero ahora solo perviven en nuestras mentes, sin ningún contacto con la realidad pero absorbiendo nuestra energía.

Hoy te invito a recorrer sus salas. A leer sus historias. A aportar, a opinar, a devolverles la fuerza que nunca debieron perder. Para que recuperen su latido y puedan, de nuevo, despertar ilusión a nuevos proyectos.

La verdadera cura depende de nosotras y nosotros: de que sepamos recordarlas como fueron, comprender por qué nacieron y devolverles el valor que merecen. Entrar es sencillo: visita el hospital, deja tu testimonio, tu energía. La batalla por su recuperación es colectiva, y solo juntos lograremos que esas palabras sean, una vez más, herramienta viva para transformar la realidad.

HOSPITAL DE PALABRAS https://www.nittua.eu/?page_id=1584

Raúl Contreras
Nittúa

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