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10 CONSEJOS PARA EMPRENDER Y NO MORIR EN EL INTENTO septiembre 13, 2016

Posted by NITTÚA in : cambio social, emprendedor social, INNOVACIÓN SOCIAL, justicia social , add a comment

Cigarrillos electrónicos, chuches, perfumes, bisutería, bares, regalo barato, franquicias… Seguro que les suena ver, e intuir, el desastre: pequeños negocios que abren, malviven unos meses y cierran. Detrás suele haber historias muy parecidas: personas y familias que piensan que su única opción es para salir su desesperación es emprender…como sea.

Si le unen un discurso político apabullante de que nuestro futuro pasa por la necesidad de convertirnos de la noche a la mañana en emprendedores de éxito (ojalá), y sobre todo ese reverso culpabilizador de que cada uno tiene lo que se merece y el que es pobre o no se busca la vida es un fracasado, ya tienen muchos elementos para empezar a ponerse en su lugar.

Emprender es algo hermoso, pero muy complejo y condenado al fracaso si no se aseguran unas mínimas condiciones para su viabilidad. Para intentar echar una mano, le he pedido a Raul Contreras, mi referente en emprendimiento social desde Nittua, la plataforma para el cambio social, que resuma las 10 preguntas a las que si o si se debería dar respuesta antes de abrir su negocio. Y si quieren profundizar no dejen de leer Emprendimiento social: Qué es, qué no y cómo hacerlo viable

Gracias Raul!

Emprendedora alegre

10 consejos para emprender y no morir en el intento

Entre la fiebre alimentada del emprendimiento, que viene a decirnos a todos que quien no sale adelante es porque no quiere, y lo bien que viene para maquillar el desempleo el incremento de altas como autónomos, las personas que van siendo expulsadas del mercado laboral se enfrentan a decisiones complicadas.

Estamos, en muchos casos , frente a personas que no se habrían planteado en la vida llevar adelante un negocio propio. Personas que sin vocación emprendedora ni formación empresariaemprendedora agobiadol se ven abocados a dar una solución viable a su familia. El paro, para quien tiene derecho a él, es una solución temporal que evita la precariedad mientras buscas un nuevo puesto de trabajo. Al principio se vive como un descanso merecido y pagado. Con el pasar de los meses llegan las dudas, dado que el mercado laboral parece de todo menos activo, y con ellas el miedo. ¿Encontraré trabajo antes de que se me acabe el paro? ¿A mi edad lo conseguiré? ¿Con mi formación a donde voy?

Es en este momento cuando, alimentado por las propuestas para que emprendas piensas en una alternativa. Si no voy a encontrar trabajo ¿Por qué no me monto mi negocio? Lejos de jefes, trabajo para mi y seguro que podemos salir adelante. Además hay ayudas y no puede ser tan difícil cuando todos conocemos a alguien que no era tan espabilado como yo y le ha salido bien.

Ayuntamientos, servicios autonómicos y estatales se suman a academias, viveros, y otros en la fiebre del emprendimiento. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer.

No es que no sea una salida posible, tampoco es que tengas que ser superman para poner en marcha un pequeño negocio, lo que sí ocurre es que no es tan fácil como nos quieren hacer ver. Hay que pensar muy bien como lo haces. El apoyo que pueden llegar a recibir las personas que andan buscando como crear su nanoempresa, esos futuros autónomos, no ha de pasar de las instrucciones para conseguir el pago único del paro y solicitar algunas subvenciones.

Desde la convicción de la necesidad de estudiar correctamente un proyecto de empresa traemos un decálogo de lo que nunca has de dejar de saber para emprender:

¿Qué es lo que vas a vender? ¿Cuál es el producto o servicio que ofrecerás?

Es frecuente escuchar a alguien decir “voy a montar una tienda de electrodomésticos, un kiosko, un bar…” pero ¿Qué es exactamente lo que vas a vender? ¿Cuál es tu competencia y qué aportarás tú que ellos no lo estén haciendo y sea valorado por los clientes? La respuesta a esta pregunta tiene que estar explicada desde la necesidad que la competencia no cubre y por lo tanto está insatisfecha. No eres una gran multinacional capaz de crear una necesidad donde no la hay, además de la carencia de ética de estas formas de actuar.

¿Qué necesitas saber para poder vender ese producto o servicio?

Emprender optimismo pesimismoNo vale todo, ni se construye por intuición, para dar un buen servicio o crear un buen producto necesitamos conocimiento sobre el tema. Definido lo que vamos a vender debemos planificar su sistema de producción o prestación del servicio. ¿Qué necesito saber y como adquiero esa formación? No conocer lo que se vende lleva a no adecuar lo que ofertamos con lo que nuestro cliente necesita. El desencuentro de las partes puede ser el principio del fin.

¿Cuánto necesitas invertir para ponerlo en marcha?

Cualquier empresario asume un riesgo que irá viendo remunerado conforme se consolida la empresa en el mercado. El primer riesgo se asume con la inversión inicial ¿Qué maquinaria, instalaciones, formación, publicidad, stocks… debo haber realizado el día que abra mi negocio? Mucho cuidado con dos partidas que no suelen tenerse en cuenta y se deben prever como una dotación de capital inicial:

◦ Las pérdidas durante el primer periodo, que puede ser con facilidad más de un año, hasta que el negocio sea rentable
◦ El sueldo que llevaré a mi casa, ¿Cuánto y desde cuándo?

¿Cómo vas a financiar esa inversión inicial?

Hay diferentes maneras de cubrirla: la capitalización del paro, préstamos bancarios, compartiendo con inversores mi negocio, subvenciones, aportación en horas de trabajo o especies… Cada una de ellas tiene unas consecuencias diferentes y debemos hacer una elección asumible teniendo en cuenta incluso el fallo en el intento.

La capitalización del paro nos deja sin paro, lo consume de golpe por lo que se pierde la protección que se ganó como trabajador por cuenta ajena. Los préstamos bancarios son caros y obligan a aportar unas garantías varias veces el valor de lo que solicitamos. Compartir la inversión elimina la deuda pero te obliga a compartir el poder, las decisiones importantes y el beneficio del negocio. Las subvenciones serán siempre bienvenidas pero construir contando con ellas no es realista, estas pueden no ser concedidas o incluso habiéndolo sido no disponer de ellas en años. Aportar nuestro trabajo sin cobrar es una buena forma de invertir sin endeudarse con terceros, dependerá de si te lo puedes permitir y cuánto tiempo.

Elegiremos una, otra o determinada combinación de ellas en función de la inversión a realizar y de la capacidad de asumir riesgos desde nuestra estructura familiar.

¿Cuánto vas a vender?

Emprendedor juzgarEs la pregunta del millón. Los estudios de mercado vienen a ayudar a dar respuesta a esta pregunta. Sin embargo, difícilmente una persona que busca establecerse como autónomo realizará uno de estos estudios por su elevado coste. La pregunta sin embargo debe ser contestada y no desde la intuición o los comentarios de amigos. Recabar datos demográficos, de consumo, del sector, de los negocios del territorio e incluso información de personas que en otros territorios tengan negocios similares al que vamos a montar son formas de acercarnos a la información que se necesita.

Los costes mensuales de nuestro negocio nos han de permitir saber qué cuantía hemos de facturar mínimo para no perder. Esa cifra se convierte en reto de venta y si además la información recabada nos indica que hay suficiente mercado tendremos una respuesta a la pregunta sobre la venta.

¿Cómo consigues esa venta?

Poner en marcha un negocio y alcanzar las ventas que nos permitan llegar a tener los resultados económicos buscados exige una planificación. ¿Qué vas a hacer para vender la cifra necesaria?No es suficiente abrir la persiana de un negocio cada mañana para vender lo que necesitamos tenemos que buscar a nuestros clientes. Un plan de ventas, el plan de marketing de las medianas y grandes empresas, debe indicarnos qué vamos a tener que hacer para conseguir el volumen de ventas. La publicidad, la distribución, el producto en calidad y precio se definen para llevar a la calle una oferta atractiva.

La actividad de venta tiene unos gastos propios que debemos considerar como lo hacemos con los de los suministros o el sueldo.

¿Conoces el régimen legal del negocio y sus consecuencias?

La persona que crea su negocio como oportunidad laboral suele acabar bajo la forma jurídica de una actividad económica sujeta al IRPF, el autónomo, a lo más, a la comunidad de bienes que son varios autónomos que comparten recursos y se presentan como grupo. Estos marcos jurídicos vuelcan la responsabilidad del negocio no solo sobre el negocio mismo sino también sobre el patrimonio personal del autónomo. Éste responde con sus bienes y rentas privadas, actuales y futuras, para subsanar cualquier perdida del negocio. En las sociedades mercantiles la responsabilidad, salvo de causas fraudulentas, no alcanza al patrimonio personal de los socios.

Debemos ser conscientes de esto más cuando podemos estar jugándonos la vivienda de la familia y quizá algunas más.

¿Con quién me junto para abrir el negocio?

Emprendimiento colgadosLos socios son un elemento de potencia para emprender pero a la vez una de las primeras causas de cierre de los negocios. Cuando uno está soñando con lo que será y confía en este futuro no suele encontrar desencuentro con las personas socias. Cuando se pone difícil, cuando la previsión no se ha cumplido, cuando hay que respaldar el negocio con los bienes particulares, cuando las pérdidas aparecen o cuando hay que cambiar sobre la marcha el planteamiento original, es cuando esa sociedad sin fisuras muestra su debilidad. Cada uno de los socios puede tener realidades diferentes en su vida particular que les obligan a posicionarse de diferente forma ante las situaciones. Por más racional y comprensible que sea, si estas situaciones no se han tenido en cuenta a la hora de elegir socios cuando lleguen tiempos difíciles las diferentes reacciones ante ellos serán razón de desencuentro y discusión.

Pensar en escenarios de futuro desfavorables antes de asumir ningún compromiso con socios puede ayudarnos a planificar las mejores respuestas a situaciones adversas. El cierre de un negocio con perdidas sólo es peor cuando éste se da con socios. Las deudas, y más para el marco jurídico del autónomo, compartidas con socios pueden llegar a ser muy dolorosas económica y personalmente.

¿Con qué información gestionas tu negocio?

Si la información ha sido clave para el diseño de la empresa no lo ha de ser menos para su gestión diaria. La contabilidad es la fuente de información que utilizan las medianas y grandes empresas. Sin embargo toda esa información para el autónomo acaba siendo un contrato con una gestoría para que lleve los impuestos. La ausencia de información impide saber qué le está pasando a nuestra empresa y qué podemos necesitar cambiar para mejorar los resultados.
Búscate el medio que pueda ser más sencillo, una hoja de cálculo, un programa en la caja del comercio, un sistema de apuntes en fichas o una contabilidad. Para recoger la información de tu negocio y así poder saber en cada momento cual es su realidad.

Es importante no confundir la cantidad de dinero disponible con los beneficios del negocio. Son dos espacios de gestión diferentes ¿Cuánto gano? ¿He cobrado lo que me deben para poder pagar mis gastos? Puedo estar ganando pero no poder pagar por no haber cobrado o al revés.

¿Conozco y cumplo toda la legislación vigente?

Las exigencias legales serán muy diferentes según cual sea la actividad económica. En el propio estudio, antes de comenzar, debemos recabar toda la información sobre las obligaciones que las leyes nos van a imponer y que en numerosos casos implicarán gastos cuando no lleguen incluso a ser motivo del cierre por incumplimiento. Las leyes no siempre contemplan la dimensión del negocio y pueden perder todo el sentido, desde cualquier lógica, para un autónomo pero ello no exime a éste de cumplirlas.

emprendedor errores

Después de volcado el decálogo podría pensarse que intentamos quitarle la idea y la ilusión a quien va a emprender. Nada menos cierto que eso. Emprender es una aventura GENIALque puede aportar muchas satisfacciones además de unos recursos económicos necesarios. Por eso mismo tenemos que hacerlo conscientes de las exigencias que esto tiene y HACERLO BIEN.

Buen viaje amigo y compañero emprendedor. Que disfrutes del camino.

@nittua

@RaulhContreras

Xose Cuns

10 Preguntas emprendedor

DE PROPIETARIO A EMPRESARIO abril 9, 2016

Posted by NITTÚA in : cambio social, economía solidaria, emprendedor social, INNOVACIÓN SOCIAL, valor social , add a comment

Cuando el ánimo no lo es.

Cuando acaba siendo una expectativa que se convierte en obligación.

Cuando las dudas se resuelven en un obedecer, en un cumplir con las expectativas de los demás.

Cuando las expectativas de los demás se hacen tuyas pero no lo son.

Me hice a mi mismo, me construí de la nada, no me quedé esperando a que nadie me resolviese la vida… Muchas historias de nuestros padres, abuelos y más cercanas podrían empezar a contarse así, pero no era ese el principio, no es cierto. La verdad es que quizá no tuvieran riquezas materiales, quizá no tuvieran ni tan siquiera unos padres que les apoyaran pero en cada una de las historias que pudiéramos empezar así encontraríamos a otras personas que creyeron en mi, que me apoyaron, que confiaron en mi capacidad y me sostuvieron al caer. No es cierto que me haya construido sólo.

 

Acababa su carrera y entre sus últimos esfuerzos se filtró la oportunidad del éxito fulgurante. Lejos de la cultura del esfuerzo, de la resistencia y de la gestión del fracaso, la gloria se le presenta bajo el nombre de startup. Focos y fastos de un éxito rápido traducido a moneda de curso legal en cantidades ingentes serán el reconocimiento de su éxito y él el único responsable de que esto sea así.

Sólo para los mejores, para los elegidos y tú puedes ser uno de ellos, el único obstáculo eres tú mismo. Además tienes la suerte de que estemos en crisis porque es en las crisis donde los valientes e inteligentes emprendedores encuentran las oportunidades.

Lo veo, lo estoy viendo. Yo puedo empezar en el garaje y acabar donde quiera. Sólo tengo que lanzarme.

Qué suerte, encuentro a alguien que me dice que no me lo piense, que me lance con esa idea que se me ocurrió hace unos meses y a la que ando dándole vueltas. Me lo preparo y me invitan a un evento que abrirá todas las puertas. Aceleradoras, lanzaderas, espacios compartidos de colaboración… Un mundo para mi y unos cuantos más que podemos ser lo que queramos.

La idea era buena y así lo valoró un inversor.

Mierda de día el de la ronda de financiadores. Entré en la trampa que acabaría estampándome contra un suelo profundo del que intento salir aún hoy.

Por supuesto el único responsable de lo que me ocurre soy yo, pues no fui lo bastante bueno, ya se cuidaron de señalarlo. No valgo, no estoy entre los elegidos. Así fue la despedida de mi emprendimiento pero hoy casi que me alegro pues los elegidos, los triunfadores, lo han pasado mucho peor. Endeudados con un especulador financiero que les urge un rendimiento alto y en un cortísimo plazo, trabajan para el diablo. Además aguantan lo que aguantan, no demasiado, ya que nadie les dijo que para ser empresario no basta con una buena idea, ni tampoco con saber jugar al poker. Que un empresario es un actor social que crece con el proyecto y que eso sucede lentamente con mucho esfuerzo y tesón. Que construyes riqueza en la medida en la que un equipo de personas se comprometen contigo, y tú con ellos, para que esto sea así.

No, nadie les dijo nada que no fuera: el éxito ha de ser rápido, el negocio escalable o la innovación y el emprendimiento serán llaves para un futuro que está en tus manos.

Nadie les dijo que su aliado era su enemigo, ni que por sus exigencias se perdería la alegría del esfuerzo compartido y el trabajo bien hecho como base que ha de acompañar esa idea maravillosa que lo movió todo en las noches de desvelo.

Al final, de los muy pocos que finalmente consiguen ese dorado prometido, difícilmente alguno podrá dar respuesta a ¿y todo eso para qué?

Pero ¿Qué estamos haciendo? ¿Cómo cuidamos a nuestros jóvenes? ¿Pensamos seguir dejando que sean pieza de apuesta para los especuladores financieros, que herederos de la cultura del pelotazo ahora nos hablan de startup, la evolución, aun más cruel, de los primeros?

Cuando los conoces no ves en ellos sino a jóvenes engañados por aquellos que encontramos al final de todos los caminos que mejor no hay que tomar.

Por el dolor de nuestros jóvenes que es el nuestro. Porque esos jóvenes son los que anteceden o son nuestros hijos. Porque no es cierto que ellos sean los únicos responsables de su vida. Porque un emprendedor no es alguien cegado por los focos y el dinero. Cuidemos a nuestros jóvenes, cuidémonos.

Yo, empresario convencido de la bondad y la fuerza de un emprendedor que crea riqueza en el largo plazo, que es un corredor de fondo inasequible al desaliento, que como el roble crece lento y fuerte, niego este invento opuesto a los intereses de la sociedad y el planeta.

Reinventemos para nuestros jóvenes las empresas innovadoras tecnológicas, culturales, sociales y medioambientales, para que crezcan en valores y con fuerza.

Ya no las podremos llamar startup, qué pena.

Nittúa

Raúl Contreras

 

HOSPITAL DE PALABRAS enero 16, 2016

Posted by NITTÚA in : cambio social, consumo responsable, economía solidaria, emprendedor social, INNOVACIÓN SOCIAL, SROI , add a comment

Las palabras son las piezas con las que construir las realidades, pero en ocasiones nos fallan. Creemos trasladar una realidad pero no es eso lo que ocurre, algunas palabras fueron vaciadas de contenido y ahora son demasiado débiles para construir nuestras vidas.

Llegar a la esencia de cualquier propuesta o contenido exige una construcción verbal que describa, desde la claridad y la sencillez, aquello que andamos buscando o hemos descubierto. En el mundo son muchas las palabras que se han vaciado de contenido, que se han transmutado o desviado. De esta manera llegamos a equivocar las realidades que construimos.

Cuando inicié mi vida como empresario entendí que una empresa era una construcción de un grupo de personas que persigue un objetivo: satisfacer alguna necesidad. Nadie puede vender algo que no se necesita pues nadie se lo compraría. Tenia 16 años y diseñé una empresa que cubría necesidades en cada una de sus acciones, las cubría con el producto que vendía y las cubría con la forma de generarlo. Sin embargo conforme vas conociendo el mercado no entiendes cómo éste posibilita la venta de productos que no cubren necesidad alguna y sin embargo hay necesidades incuestionables que no acepta. Mi idea original se construyó con las palabras de una economía integral, social y solidaria. Mientras la realidad lo hace con las de la economía del egoísmo del capital.

También aprendí, en mis primeros trabajos, cómo se calculaban los precios de los bienes y servicios. Era un escandallo de los costes la base a la que se le añadía el beneficio industrial para llegar al precio. Luego entraba el libre juego de la oferta y la demanda que terminaba de fijar el precio de mercado. También en este caso las palabras han cambiado de contenido. El tiempo me ha enseñado que no todos los costes entran en el precio, sólo entran aquellos que la empresa está soportando. Aquellos que puede exportar los acabaremos pagando por otras vías y no serán parte del cálculo. Cuando como consumidor quieres ejercer ese papel de forma responsable, la estructura de precios del mercado te lo pone muy difícil, confunde nuestras elecciones y nos lleva a pensar que pudiera ser cierto un precio por debajo de los costes reales. Tampoco reconoces el libre juego de la oferta y la demanda, ya que éste no existe. Un mercado regulado y diseñado para el beneficio de unos pocos frente a la población mundial no es libre sino todo lo contrario. La oferta y la demanda se cruzarán entonces con unos precios de partida que no reconocen todos los costes y dentro de unas reglas que dificultan la vida del pequeño y facilitan las concentraciones.

Uno se pregunta entonces si la economía es un medio para que las personas ordenen sus relaciones productivas o un fin en sí mismo. La conversión de herramientas en fines es una habilidad especialmente desarrollada por el ser humano con unas nefastas consecuencias. El dinero es seguramente el más claro ejemplo de esto. El dinero como fin, como producto que tiene sentido en sí mismo, es el que finalmente está detrás de todos estos cambios en los contenidos de las palabras que terminan cambiando nuestra realidad.

Hace unos años construimos un hospital de palabras donde éstas pudieran recuperar su esencia evitando convertirse en zombis. Necesitamos que la economía vuelva a ser una herramienta al servicio de las personas y del planeta. Necesitamos un mercado que ordene la oferta y la demanda dejando espacio para todos. Necesitamos unos precios que respondan a todos los costes realmente generados y nos permitan producir para cubrir necesidades reales.

Podemos salvar a estas palabras y aún más a las realidades que con ellas se construyen, devolviendo al modelo económico todos sus valores. Tenemos que abandonar un modelo que nos habla sólo de valores financieros, rendimiento del capital, para incorporar los valores sociales y medioambientales. Introducir estos valores es lo que ha de permitir que necesidades reales que no reconoce el mercado, como los cuidados por ejemplo, puedan encontrar retornos que nos posibiliten seguir aportando soluciones. Estos valores se crean como resultado de una acción que tendrá sus costes y sus beneficios, sociales y medioambientales. Introducir estos costes junto a los que las empresas ya reconocían reconciliará la palabra precio con su realidad. No será necesario argumentar un precio justo cuando el escandallo ya está mostrando un resultado integral, cuando el total de los costes se reconocen como propios del proceso de producción. En numerosos casos se evidenciarán el total de costes como no asumibles por el planeta, como no rentable. Eliminar las normas que permiten la ocultación o exportación de los costes sociales y medioambientales e incluso facilitar al mercado su juego integral, con todos los valores, hará que realmente la oferta y la demanda se encuentren en el lugar donde todas las personas y el planeta encontrarán la solución a sus necesidades de una forma responsable, sostenible y rentable.

La salud de las palabras como constructoras de realidades es deseable y necesaria. El uso de esas palabras para cambiar el mundo está al alcance de todos. En el caso de la economía tengo la seguridad de que la mayoría de la sociedad es capaz y tendría interés en construir una realidad diferente si tuviera las piezas que para ello se requiere.

La medición del valor social y medioambiental es hoy una realidad accesible para empresas, administraciones públicas y entidades sociales. Una vez conocidos los valores, los podremos gestionar para aportar los mejores resultados, que serán también los más justos y sostenibles.

El emprendimiento social es aquel que se diseña para la obtención del máximo valor social y medioambiental a la vez que asegura una viabilidad financiera. El crecimiento para el emprendedor social no tiene sentido en sí mismo sino que su sentido se encuentra en el crecimiento en valores.

Nittúa

Raúl Contreras

LA SATISFACCIÓN DE SER ÚTIL septiembre 29, 2015

Posted by NITTÚA in : economía solidaria, emprendedor social, INNOVACIÓN SOCIAL, valor social , add a comment

HERMOSO REGALO

Hoy me han regalado la siguiente reflexión de un chaval de 14 años, alumno de una clase a la que les conté lo que es un emprendedor social.

“Creo que es un suerte que hayan personas dispuestas a hacer lo que hacen los emprendedores sociales. No es fácil ni mucho menos, ya que requiere un coste económico y muchísimo esfuerzo y sacrificio pero tal y como nos dijo el hombre el otro día, solo necesitas tener claro lo que quieres hacer y el resto vendrá solo. Esa frase me llegó mucho, porque cuánta razón tiene. A veces nos desesperamos tanto, haciendo más grande todavía la montaña que nos impide ver el sol, que nos impide lograr nuestros sueños, nuestros objetivos. Tal y como nos dijo, lo importante es tener confianza en uno mismo y querer lograr nuestro objetivo, en este caso ayudar a la sociedad. Eso es importantísimo. Una vez tengamos esto claro solo nos quedara esperar a ver cómo van avanzando las cosas. Porque está claro que no todo va a ir bien, pero debemos saber distinguir esto de un fracaso. Porque en caso de que el proyecto no funcione no pasaría nada. Ya habrá más cosas por delante. Nos servirá de ejemplo para intentar mejorar la próxima vez.

Así que como decía, me alegro muchísimo de que hayan personas que consigan llevar esto a cabo. Personas que vivan para servir a los demás y conseguir así un mundo mejor para todos. Es una pena que no hayan más de las que hay, porque si fuese así el mundo no sería para nada el que desgraciadamente es…”

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Emprendimiento social: Qué es, qué no y cómo hacerlo viable abril 22, 2015

Posted by NITTÚA in : Artículos y documentos, cambio social, economía solidaria, emprendedor social, exclusión social, INNOVACIÓN SOCIAL, SPANISH REVOLUTION, valor social , 1 comment so far
ARTÍCULO PUBLICADO EN EL BLOG “NO ME PIDAN CALMA” DE LA VOZ DE GALIZIA

 

 

¡Emprender, emprender! Una demanda de muchos responsables políticos que no lo han hecho en su vida, una fuente creciente de subvenciones y en demasiadas ocasiones un insulto a muchas personas empobrecidas a las que sólo se les da la opción de convertirse en emprendedores de la noche a la mañana para salir de su situación o sentirse culpables por no hacerlo.

Emprender, crear una empresa viable, es tan difícil como gratificante, y lo es mucho más cuando la motivación principal para hacerlo no es el beneficio económico sino el cambio social. Hace unas semanas ya les presenté (también a su Majestad) algunos ejemplos de economía al servicio de las personas.

Para la Fundación Skoll, un emprendedor social es un “lider probado cuyos enfoques y soluciones a los problemas sociales están ayudando a mejorar las vidas de incontables individuos desfavorecidos“. En la premiada Ashoka nos dicen que deben tener dos atributos: una idea innovadora que produzca un cambio social específico y una visión emprendedora para realizar sus proyectos.

Para entender lo que es y lo que no el emprendimiento social, les dejo con Raul Contreras, un referente en este campo desde Nittua, la plataforma para el cambio social. Raul, junto a Nuria González acaban de editar una completa y útil Guía para la realización de estudios de viabilidad de emprendimiento social (versión pdf y versión web)

Gracias Raul. Gracias Nuria

Emprendimiento social: Qué es y qué no

El emprendimiento social, resultado de la evolución de la sociedad donde el planeta y las personas recuperamos el espacio que nos corresponde, es una realidad naciente que sin embargo se hace vieja por el mal uso, e incluso corre el riesgo de ser denostada por la fagocitación de las palabras desposeídas de sus contenidos.

Ni el emprendimiento ni su carácter social han de ser patente de nadie, sino una invitación a crear nuevos valores que ordenen el sistema y vinculen el esfuerzo de la sociedad para alcanzar valores distintos al rendimiento del capital. El emprendimiento social es una invitación general a toda la sociedad, a quien va a emprender y a quien ya lo hizo, a quien trabaja en la Administración o al que lo hace en una empresa, a quien le preocupa especialmente la situación de las personas y a quien se centra en la protección del medio ambiente.

Cualquier actor social puede ser emprendedor social, aunque nunca lo será si previamente no existe una convicción desde la responsabilidad social de las personas, de cada una de las personas. Reconocemos el valor de esos pequeños emprendimientos personales que son la base de un cambio general y la condición necesaria para que se dé un emprendimiento social en un ámbito cualquiera como puede ser el empresarial, por ejemplo.

El abuso en el uso de las palabras las pone en riesgo de ser vaciadas de contenido después de que se haya generado la confusión y hasta el hartazgo. Parece como si cualquier emprendimiento que tenga que ver con educación, salud o servicios sociales, por el sólo contenido de su actividad, ya fueran emprendimiento social. ¿Sería una industria farmacéutica un emprendimiento social? Desde luego no cualquiera, sin embargo sus productos cuidan de la salud del mundo.

El ejemplo es claro y contundente como lo es que acompañar un duelo se hace desde que la vida tiene fin y nadie pensó que las funerarias fueran emprendimientos sociales. Cualquiera de estas actividades podría ser un emprendimiento social pero no por el servicio que presta ni por lo que produce exclusivamente. La confusión está servida y acabaremos viendo un aerogenerador y calificando a la empresa de social/medioambiental sin preguntarnos nada más. El resultado en el tiempo sería, de seguir este camino, la perdida de valor de estas palabras y el abandono del cambio social perseguido.

Cuando el tiempo pasa y los mercados cambian es cuando se evidencia aquel que realmente perseguía un cambio social y utilizaba para ello una herramienta, el emprendimiento social porque éste tendrá un comportamiento resiliente y cambiará su herramienta cuantas veces haga falta para alcanzar su objetivo de cambio social. Al otro no le importará abandonar su objetivo si no obtiene el rendimiento financiero que en un principio obtuvo o que esperaba conseguir.

El emprendimiento social no se crea con ánimo de perdidas, sin duda necesita apoyarse en una herramienta viable desde la perspectiva económico-financiera, pero sólo tiene sentido cuando persigue el cambio social.

Y llegados aquí retornamos a la invitación a todos los actores sociales para incluir estos valores en su actividad económica. Debemos preservar la integridad y el contenido real del emprendimiento social pero trabajando desde la empatía y la generosidad que facilite procesos de acercamiento de todos aquellos que un día iniciaron un emprendimiento y que no incluyeron los valores sociales y medioambientales en su destino. Sólo existe una sociedad, un planeta y es de todos.

Rentabilidad social, medioambiental y financiera

 

Hemos escrito una guía que quiere ayudar a construir de una forma coherente, honesta y diferencial un emprendimiento social. Se construye desde las diferencias con el modelo ortodoxo de estudio de viabilidad de un negocio, pues los elementos comunes, que existen, ya tenemos acceso a ellos en muchos documentos y servicios. La guía nos obliga a viajar por todas las partes de un estudio de viabilidad analizando la triple rentabilidad: social, medioambiental y financiera.

Además nos preocupa y nos ocupa cuidar cómo se hacen las cosas pues es tan importante como el propio objetivo que perseguimos. Por ello la buena gobernanza y la colaboración son condicionantes que establecemos en cada paso del estudio. El resultado de seguir este proceso, que además cambia el orden de un estudio de empresa ordinaria, es el rigor, la seriedad y el respeto al emprendimiento social.

Ponemos a vuestra disposición la guía “Viabilidad del emprendimiento social” convencidos de que es otro elemento más al servicio del necesario cambio social que nos lleve a un destino diferente: Un ecosistema económico integral e inclusivo. Algo que sólo conseguiremos entre todos.

@RaulhContreras

Núria González García

@nittua

NITTÚA INFORMA abril 10, 2015

Posted by NITTÚA in : acciones, cambio social, consumo responsable, economía solidaria, emprendedor social, exclusión social, INNOVACIÓN SOCIAL, justicia social, SPANISH REVOLUTION, SROI, Trabajador Acompañante, valor social , add a comment

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PODEMOS MEJORAR LA LEY DE EMPRESAS SOCIALES julio 26, 2014

Posted by NITTÚA in : cambio social, economía solidaria, emprendedor social, justicia social , 2comments

No siempre que se legisla en apoyo a una acción social la concreción de esa voluntad adquiere la forma adecuada, ni sus consecuencias buscadas son alcanzadas.

La primera duda que me genera esta ley es la utilización de los marcos jurídicos, como un todo excluyente, para aportar beneficios a los emprendimientos de características especificas. Cuando hablamos del bien social/medioambiental nuestra preocupación es general, del conjunto del sistema. Crear un pequeño grupo con condiciones privilegiadas para conseguir el bien general no parece lo más adecuado, si se hace de forma exclusiva. Sin embargo ese pequeño grupo sí puede ser el de mayor impacto y sobre todo el ejemplo de que es posible y como se hace. Si la ley se dedica a levantar muros alrededor de unos parámetros determinados iremos perdiendo la posibilidad de acercamiento, de mestizaje y fusión, entre unas y otras formas de emprender.

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La propuesta de ley nace complicada en su objeto y definiciones. Ya ocurrió en las leyes de empresas de inserción donde no se identificó con claridad el objeto. ¿Quien está en una situación de exclusión social? Una enumeración de grupos no es definitorio y la ley acaba volcando sobre los servicios sociales la decisión última, sin dotarles de instrumentos para hacerlo queda bajo la responsabilidad del profesional acertar. Cuando la ley habla de los posibles actividades que serían condición suficiente, para ser calificados como empresa social, encontramos varios donde nos ocurre algo similar al ejemplo de las personas de exclusión.

“Proporcionar productos y servicios al alcance de individuos o colectivos vulnerables”  ¿Esto no puede convertirse en un coladero para cualquier negocio que trabaje en la base de la pirámide, alguno que haya reconocido la capacidad de ganar dinero de la pobreza? Quizá haya que ser más certero en la definición.

La última actividad definitoria de empresa social que se plantea no tiene un problema de definición, en mi opinión es un problema mayor. Lo encontramos dentro de la reformulación de art. 540 en el apartado e):

“Colaborar económicamente o de otro tipo con las entidades contempladas en el artículo 5 de la Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, que tengan domicilio fiscal dentro de España”

Este es un error importante de la propuesta, a mi entender. Abre el paso a las donaciones relacionadas con el objetivo como vía para conseguir la calificación de empresa social. Esto significa que si el espíritu era apoyar el emprendimiento social puede quedarse, conforme a la propuesta de ley, en hacer una donación a una ONG sin producir cambio social alguno desde la actividad empresarial. La experiencia con la LISMI nos muestra como, en los casos en los que se llega a cumplir la ley, las contrataciones directas de personas con discapacidad no es la vía utilizada ordinariamente. La realidad es que se salta a la segunda o hasta a la tercera opción, la donación, sin reunir ninguna condición de excepcionalidad.

El emprendedor social no es, sólo, un suministrador de productos buenos y necesarios para las personas, eso lo es o lo debería ser, cualquier empresario. El emprendedor social busca modificar el sistema allá donde se muestra ineficaz, donde no está siendo capaz de resolver un problema social/medioambiental. Para ello utiliza la estructura productiva, en el caso de tratarse de empresas sociales,  en su proceso y/o con su producto. El objetivo es la maximización del beneficio social / medioambiental.  Nada más lejos de esta idea que calificar a un donante de empresa social.

Comparto ahora una carencia de innovación en la ley. Esta ley debería aprovechar los avances en la medición del valor social y medioambiental para incorporarlos a su redacción. A día de hoy el parlamento europeo ya ha aprobado un sistema de medición que permite “objetivar” el verdadero valor social. La propuesta de directiva comunitaria para la compra pública habla del “Coste social de la vida” como criterio de identificación del valor social de la empresa. Propongo que cuanto menos la ley, en la exigencia de la memoria, debería recoger una obligación de valoración del resultado social alcanzado.

Esperaría de una ley como esta una propuesta de ejemplificación forzada hacia el resto de la sociedad. El interés real, el que aporta valor social, es la mejora en las condiciones sociales y medioambientales. Para alcanzar esto es bueno que existan empresas sociales pero es mejor que todas las empresas se vayan acercando a una gestión integral de sus procesos, aportando valor social y medioambiental además de financiero. Las empresas sociales no deben encontrar su valor en tanto que están enfrente de la empresa ordinaria, sino en si mismas. Este valor propio debe gestionarse, lejos del gueto, como claro ejemplo e invitación al mestizaje de lo social/medioambiental y lo financiero.

Finalmente, en relación a las ayudas, considero que son necesarias pero no deberían de ser el eje de construcción de la ley, pues no son condición suficiente. No deberían servir sólo para la empresa social, que lo es, sino para facilitar los procesos.  Fácilmente el cumplimiento estricto de otras leyes aportase más al emprendedor social que estas ayudas financieras. Sería el caso de las clausulas sociales en la compra pública dándose en función de su valor social neto.

Quiero terminar felicitando la propuesta de ley y a los que siguen teniendo el valor de llevar a las cortes propuestas como estas. Entre todos la podemos mejorar pero su impulso es necesario. 

VALLA2

Acompaño mi escrito de una frase que encontré  pintada en las paredes del barrio de “La Coma” donde la exclusión social está muy presente. Una frase que debería carecer de sentido siempre.

NITTÚA

Raúl Contreras

Núria González

FELIZ 2014 diciembre 22, 2013

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Desde NITTÚA deseamos, para todos, una acción sin precedentes que cambie el injusto rumbo de este mundo

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Nos vemos en el 2014

CAMPAÑA DE CONOCIMIENTO LIBRE octubre 30, 2013

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¿Que nos cuenta NITTÚA? – Septiembre 2013 septiembre 4, 2013

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